“Tengo 18 años y vivo en un municipio de Durango llamado Santa Catarina de Tepehuanes. Mi padre, Luis Javier de la Cruz Reyes, me inculcó este bello deporte. Inicié a jugar a los 8 años de edad, en un equipo de 12 integrantes: 11 niños y yo, la única niña. Yo quería ser pitcher, pero al practicar recibí un buen pelotazo y después de eso se me quitaron las ganas. No me alejé del beis, solo cambié de posición a primera base. Aquí, en la comunidad de Tepehuanes, ya estaba olvidado este bello deporte, pero mi padre fue buscando la manera de revivirlo, con tanto amor y sacrificio, hasta que lo logró. ¡Formó el equipo Indios de Tepehuanes! Y la liga de Santiago Papasquiaro nos invitó a participar en ella. Ahí fue donde los equipos me abrieron las puertas para jugar en una liga de béisbol varonil. Hoy se me reconoce como la primera mujer en jugar béisbol en la liga de Santiago Papasquiaro y de toda la región. El béisbol, el Rey de los deportes, se forja con base en la disciplina, la humildad y el carácter. Todo esto es fundamental en este bello juego. Por eso, todos los que comprendemos este deporte somos una familia beisbolera que comparte los mismos valores”.

-Zuhei de la Cruz Bolivar –