“Mi historia empieza en 2008, cuando tenía 8 años de edad y me dio por ser parte de este gran deporte. Al contar esto a mis padres, me apoyaron, ya que mi hermano Manuel Urbiña jugaba. Él fue para mí una gran inspiración y un gran impulso para tomar esta gran decisión. Mis papás estuvieron en la búsqueda de un equipo ideal y así fue como formé parte del equipo ‘Búfalos’, en donde me dieron la oportunidad y la confianza de poder desenvolverme en este deporte. Sin embargo, en la Liga donde estaba me hicieron la vida de cuadritos por mucho tiempo, porque no me dejaban jugar con libertad, poniendo y creando “reglas” de último momento para que no pudiera jugar la posición que más me gustaba, la de pitcher. Me hicieron pasar muchos malos momentos, que me frustraban, porque yo quería jugar con libertad. En un año en especial la pasé muy mal porque me prohibieron jugar cuadro y sólo me dejaban jugar medio partido. Era una frustración enorme pero sobre todo un gran enojo, porque una en esa edad solo quiere jugar y divertirse, sin que te pongan el pie. Fueron varios años de cohibirme. A pesar de eso, nunca me di por vencida y pude terminar con mi proceso en esa liga. Las amistades y los grandes momentos no se olvidan. Suspendí mi participación por un tiempo en el béisbol para poder jugar softbol. Sin embargo, se me presentó la oportunidad de poder crear y llevar un equipo en el CBTIS, donde pasé grandes momentos y conocí a grandes personas. Yo diría que todos estos años que jugué fueron una gran experiencia y un gran aprendizaje, porque, a pesar de todo, el béisbol se disfruta de muchas formas, se presta a que lo quieras en todas sus expresiones y en todas sus maneras. Hoy le doy gracias a mis padres por apoyarme, porque no es nada fácil cambiarle el horario a tus papás por los entrenamientos, los partidos, las horas que fueron ocupadas para realizar esto y el tiempo que me dedicaron y me siguen dedicando ahora que juego soft. Debo mucho al béisbol, ya que con él me hice de un carácter y de una gran disciplina, tanto en el deporte como en la vida cotidiana. Sin duda ese puede ser el mejor aprendizaje que pude obtener del Rey, del cual aún sigo aprendiendo.”

-Sarai Urbiña Brena-