““Mi amor por el béisbol inició hace 7 años cuando comencé a llevar a mi sobrino a entrenar. Aprendí todas las reglas y la manera en que los entrenadores impartían sus entrenamientos. Nunca vi a una niña entrenar ni mucho menos jugar en mi municipio. Hace cinco años me integré por primera vez a un equipo de softbol jugando segunda base, después shortstop, y actualmente juego tercera base en siete equipos diferentes. Ante mi inquietud por la falta de apoyo hacia el deporte femenil y escasez de niñas interesadas en este deporte, decidí crear un proyecto que motive e impulse a todas las niñas de mi municipio. Invité a dos amigas, ambas jugadoras: una es psicóloga y juega como segunda base y la otra es maestra de Educación Física y pícher. Juntas creamos SOFTBALL STRONG. La idea surge debido a los constructos que marca la sociedad, donde las niñas no tienen las mismas oportunidades que los niños para desarrollarse en el deporte. Mediante este proyecto impartimos cursos y talleres con el fin de empoderar a las niñas, trabajando y fortaleciendo la parte emocional y social a través de la práctica del juego. Nosotras les proporcionamos los guantes, bates y pelotas. Actualmente cumplimos un año y medio con la iniciativa y hemos logrado motivar alrededor de 35 niñas de entre 3 y 12 años. Esperamos hacer conciencia en los padres y madres con niñas. Queremos demostrar que no importa cuáles sean sus sueños, ellas siempre podrán lograrlo, pero deben recordar que no existe un molde y que tenemos que ser capaces de romper todo aquello que nos limita”.”

-Nathaly Hernández García-