“Cuando empecé esta aventura del softbol jamás imaginé que me traería tantas alegrías y amistades. A dos años de haber empezado en este hermoso deporte puedo decir que soy muy feliz, que me encanta jugar, que disfruto cada momento de los entrenamientos y juegos, pero que valoro sobre todo compartir con los amigos que he encontrado en esta familia. Quién diría que una publicación en Facebook en 2018 de una conocida solicitando a mujeres interesadas en jugar softbol tendría tanto impacto y traería grandes cambios a mi vida. Acudí al llamado y en una reunión conocí a otras personas igual de emocionadas que yo por iniciar una nueva aventura y conformar un equipo de softbol. Esa tarde dio inicio al equipo TURIXES. Como todo reto e inicio, fueron varios los obstáculos enfrentados: nombrar el equipo; diseñar el logo y el uniforme; encontrar entrenador; ubicar un campo para entrenar y, por supuesto, jugar en un torneo regular. Llegado el día de mi primer juego como softbolista los nervios no eran de esperarse, pero estaba dispuesta a darlo todo. Fue ahí donde descubrí la pasión que hasta el día de hoy tengo al jugar cada partido, con toda la emoción, gusto y satisfacción de haber cumplido un reto en mi vida personal: haber cumplido 40 años y, por fin, haber jugado softbol. Meses después llegaría la primera de muchas satisfacciones, que consistió en disputar una final del torneo de novatas. Quién diría que un equipo formado de la nada, hubiese llegado a la final para casi ganarla. Por eso me atrevo a felicitar a todas las excelentes jugadoras de mi equipo, grandes compañeras, mujeres trabajadoras y responsables, que día a día dejamos todo en el campo, en cada partido. A eso se le llama compromiso y pasión: mismas características que me definen como ser humano y que son símbolos del equipo Turixes. El esfuerzo ha sido bien recompensado con la obtención de tres subcampeonatos, que me han llenado de felicidad porque tras no haber jugado nunca antes, he aprendido tanto. Hoy, el picheo se ha convertido en una hermosa experiencia y gran satisfacción. Soy feliz porque he estado en todos y cada uno de los juegos disputados con la camiseta # 7, en los que siempre me apoyan con un grito de ‘vamos Maestra’, sobrenombre que porto con gran orgullo y respeto mutuo”.

-Mtra. Edith María Ruiz Báez-