“Primero que nada, quiero dar las gracias a las personas que reconocen que el béisbol no solo es de hombres, sino también de mujeres y niñas. Es un deporte que todas y todos en general podemos hacer. Mi historia empezó exactamente el 4 de enero del año 1992 en el estadio Héctor Espino de Hermosillo cuando Ricardo Solís, el zurdo mexicano chiapaneco, jugaba contra Mexicali para entrar a los playoffs. Ese día era uno grande para él porque tenía que ayudar a su equipo a ganar y después ir a su boda por la Iglesia con mi tía Carmen Leticia Vásquez. Encima de todo llovió muchísimo. Ganó el juego contra Mexicali 5-0 para después irse rápidamente a su boda. Desde ahí comenzó mi amor por el béisbol, con la entrada a mi familia de este ser tan amado y tan querido, mi amigo, mi ejemplo, una persona con un gran corazón, que es un GRAN PADRE para mí. Llegó a esta ciudad sin tener a nadie de su familia y hoy ya tiene una más grande… Ricardo Solis tiene ya 28 años con nosotros. Actualmente se encuentra trabajando para Los Naranjeros de Hermosillo como coach y me siento tan honrada de que él hizo un gran trabajo. No hay temporada en la cual yo no lo acompañe aunque él no ya no sea sea el pitcher que abrirá el juego ni lo cerrará. Con el solo hecho de irme a sentar y observar el juego y aparte de ir a observarlo ME DOY POR BIEN SERVIDA….”

-Michelle Grijalva-