”El deporte siempre ha estado en mi vida. Desde ver a mi familia jugar y admirarlos, el béisbol siempre ha sido parte de ella. De chiquita me sentaba con mi papá a ver los juegos de Ligas mayores o de cualquier liga. “Siempre estábamos al pendiente de cualquier juego. Mi mamá quería que nos uniéramos a la vida del baile, pero mis hermanas y yo escogimos la vida del béisbol y no me arrepiento. Empecé jugando con puros niños y no era molesto: me daban su apoyo y consejos de cómo jugar mejor. A mis 11 años me dieron un pelotazo en mi ojo derecho y pensé que ya no iba a poder jugar por tenerle miedo a la pelota, pero no: volví a los juegos y entrenamientos con más dedicación y, a mí parecer, era mejor que antes. Mi papá trabaja mucho y siempre me ha apoyado junto con mi mamá. Ambos han dejado de hacer muchas cosas por llevarnos a juegos y entrenamientos, han quedado incluso mal con la familia. Tengo 16 años y siempre he sido aficionada al béisbol. Algunas personas no están de acuerdo que una mujer lo juegue diciendo que es para hombres, pero como mujeres hemos demostrado que podemos hacerlo incluso mejor”.

-Joselin Cardona Salazar-