“Soy de un pueblo en Puebla llamado Tonahuixtla y desde que tengo uso de razón el béisbol ha formado parte de mi vida. Cuando era bebé me llevaban a los partidos de papá, un gran pitcher por nuestros rumbos. Desde entonces siempre he acompañado a mi padre a todos sus partidos, tanto a los que disputó como jugador como a los que ahora tiene como mánager. Soy la única mujer de entre cinco hermanos, y aunque parezca raro, la más apasionada por este deporte. En mi mente nunca pasó poder practicarlo, pues por estos rumbos no se sabía nada de béisbol con mujeres. Sin embargo, un buen día de la nada me invitaron a formar parte de un equipo, porque iban a abrir una Liga en nuestro municipio. Para mí era imposible, pues ya tenía a mi bebé de 1 año, pero gracias a mi padre, a mi esposo y a toda mi familia, ¡hoy he podido cumplir uno de mis sueños más preciados: tomar mi guante y mi bat y dejar todo el corazón en cada partido, en ese diamante al que espero llegar, ansiosa, cada sábado! El béisbol me ha enseñado muchas cosas: a ser fuerte e independiente, pero al mismo tiempo compartida. El béisbol, mi hijo y mi familia son toda mi vida”.

-Jetsi Itzel Vidal-