ELLAS JUEGAN,
ELLAS SE APASIONAN,
ELLAS SABEN DE BÉISBOL

Historias contadas

Palabras escritas

Frida Alexandra Ramírez Angulo

Frida Alexandra Ramírez Angulo

“Mi historia comenzó hace cinco años cuando inicié jugando con Cimarrones en la Liga infantil y juvenil de Béisbol de Baja California en la categoría Colt. En mi segundo año estuve con Yankees y lo finalicé con Mets. En la Liga municipal jugué con Mix team y actualmente me encuentro jugando con Bucaneros y entrenando con ProBéis. Hasta el año pasado pude representar a mi estado en el Nacional, en la ciudad de Pachuca. Mi papá siempre ha sido mi gran apoyo en este deporte. En ocasiones ha sido coach de los equipos con los que he jugado. Es sin duda, una de mis mayores motivaciones, junto con mi mamá quien también siempre me apoya. Mi mayor deseo es poder representar a México en el béisbol femenil. En búsqueda de ese sueño no dejaré de entrenar y buscaré lograr mi objetivo”.

Karen Johana Sandoval

Karen Johana Sandoval

“Tengo 13 años y soy de la ciudad de Guasave, Sinaloa. Juego la posición de tercera base. En 2019 jugué en el equipo Oriolitos de Norotillos. Era la única niña jugando en la liga conformada por cinco equipos. Recuerdo que mi mamá no quería que jugara pero mi papá sí. Así que él era quien me llevaba a los entrenamiento y juegos, junto con mi tía y dos primos que también juegan. Cuando mi papá no podía llevarnos, era mi tía la que lo hacía. Recuerdo que al principio había niños que se burlaban de mi por ser niña. Pero no me importaba y cuando les pegaba un batazo lejos solo me reía. El béisbol es mi pasión. Y no es un deporte solo es de niños. ¡Hay niñas que bateamos más duro que ellos! Soy Karen, soy de Guasave y juego el béisbol”.

Ivanna Edith Ochoa Covarrubias

Ivanna Edith Ochoa Covarrubias

“Mis comienzos en el béisbol fueron a los 13 años. Desde entonces este gran deporte me ayudó a superarme y a ser una persona con metas claras y seguridad propia. Debo decir que no fue fácil. Hubo juegos en los que salía llorando del campo, días en los que mis horarios ya no daban para más. Pero siempre volvía al campo con más ganas de seguir. A pesar de las dificultades en el camino, nunca desistí: poco a poco cada sacrificio cobraba valor y valía cada vez más la pena. La confianza que gané me llevó a motivar a mis dos hermanas a jugar también este Rey de los deportes. El béisbol me ha dado tanto alegrías como tristezas. Pero sobre todo me ha dado amistades, una nueva familia, y grandes experiencias que jamás pensé llegar a tener. Béisbol: me has dado una vida que nunca podría haber soñado. He sido capaz de desafiar todas las expectativas y tú me has permitido ser mi auténtica yo”.

Abril Gómez Terwogt

Abril Gómez Terwogt

“El 17 es el número que elijo siempre para mis camisolas. Mi gusto por el béisbol y el softbol comenzó cuando tenía 9 años, cuando mi papá me llevó de visita a la Liga Olmeca y al ver que ahí jugaban equipos de niñas de mi edad le pedí a mi papá que me inscribiera. En esa magnífica liga he tenido la oportunidad de participar con equipos muy buenos con los que he podido participar en diferentes torneos. Hasta ahora la más grande y Williamsport en Portland, Estados Unidos, representando a mi país. Para llegar ahí tuvimos que ganar un nacional en Monterrey y después un campeonato latinoamericano, en Puerto Rico. Fue maravilloso el haber conocido gente de otros países y el haber podido convivir con mis amigas. Ahora, a mis 14 años, puedo decir que sigo preparándome con entrenamientos, para lograr seguir viviendo nuevas experiencias. me despido mandando saludos a todas las peloteras y peloteros”.

Anna Quintero

Anna Quintero

“En mi familia están las personas más aficionados al béisbol que conozco. Y es algo que comparten las dos partes: tanto el lado materno como paterno. Yo entreno desde los siete años cuando mi papá llevaba a mi hermano y yo un día quise ir y entrar. En ese tiempo jugué con puros hombres. No era muy común ver niñas jugar pero eso nunca me detuvo. Mi papá llegó a poner su propia liga de béisbol, así que todos los días entrenaba. En mi casa teníamos un patio muy grande, teníamos todo para practicar y mi papá nos ponía a pichear. Aprendí la posición de pitcher y también la de shortstop. Hoy tengo 24 años y aún sigo jugando. Es lo que más amo hacer y en cada jugada, a pesar de los años, todavía siento mi corazón latiendo a mil revoluciones por minuto al inicio, aunque después puedo jugar como si nada. En verdad amo el beis: es el Rey de los deportes y nunca lo dejaré”.

Rebeca Muñoz

Rebeca Muñoz

“Decidí enviar una foto colectiva de mi equipo, Atheneas, ya que pienso que el béisbol y el sóftbol son, en primer lugar, actividades de trabajo en equipo. Desde que se incentivó este deporte en nuestro municipio de Texcoco, Estado de México, nos integramos varias mujeres de diferentes edades por diferentes razones: unas, como madres, por llevar a sus hijos a practicar béisbol, otras, estudiantes y trabajadoras, por buscar distraerse y liberar el estrés cotidiano. Sin embargo, el fin principal de todas es uno mismo y simple: divertirse. Esta unión ha permitido tener confianza, seguridad y comunicación a nivel colectivo. El softbol se ha convertido parte de nuestra vida diaria y familias. Se han sumado las y los hijos, los esposos, las y los abuelos y amigos a cada una de nuestras experiencias y victorias. ¡El softbol lo protagonizamos todas y todos!”.

Zuhei de la Cruz Bolivar

Zuhei de la Cruz Bolivar

“Tengo 18 años y vivo en un municipio de Durango llamado Santa Catarina de Tepehuanes. Mi padre, Luis Javier de la Cruz Reyes, me inculcó este bello deporte. Inicié a jugar a los 8 años de edad, en un equipo de 12 integrantes: 11 niños y yo, la única niña. Yo quería ser pitcher, pero al practicar recibí un buen pelotazo y después de eso se me quitaron las ganas. No me alejé del beis, solo cambié de posición a primera base. Aquí, en la comunidad de Tepehuanes, ya estaba olvidado este bello deporte, pero mi padre fue buscando la manera de revivirlo, con tanto amor y sacrificio, hasta que lo logró. ¡Formó el equipo Indios de Tepehuanes! Y la liga de Santiago Papasquiaro nos invitó a participar en ella. Ahí fue donde los equipos me abrieron las puertas para jugar en una liga de béisbol varonil. Hoy se me reconoce como la primera mujer en jugar béisbol en la liga de Santiago Papasquiaro y de toda la región. El béisbol, el Rey de los deportes, se forja con base en la disciplina, la humildad y el carácter. Todo esto es fundamental en este bello juego. Por eso, todos los que comprendemos este deporte somos una familia beisbolera que comparte los mismos valores.

Dulce Daniela Macías Ramírez

Dulce Daniela Macías Ramírez

“Tengo 13 años y vivo en la hermosa ciudad de Guanajuato, Guanajuato. Mi historia en el Rey de los deportes, inició primero jugando softbol cuando iba cumplir 10 años, en una liga femenil categoría libre en mi municipio, con mi mánager, Carmelo Bueno. A los 11 años me invitaron a pertenecer a un equipo varonil de béisbol en la categoría 11 y 12 años. El reto ha sido grande, pues convivir e integrarse a un equipo de varones no es fácil. Hoy en día disfruto mucho seguir jugando en el equipo varonil de la Academia Tigres. Mis coaches (el CP. Armando Preciado y el Ing. David Guzmán) y mis compañeros y amigos de equipo son maravillosas personas. Nos apoyamos y respetamos. Cooperamos siempre en favor del bien común, con solidaridad y ayuda mutua. ¡Yo sí le voy, le voy al deporte sin discriminación!”.

Melina Álvarez

Melina Álvarez

“Mi historia comenzó hace un par de años cuando un familiar me invitó a ser parte de un equipo de softbol. En ese momento yo no sabía nada pero desde que empecé a practicar y jugar no fue nada difícil para mí. No sólo porque entendí rápido sino también porque me esforcé en aprender nuevos conocimientos cada día y porque, además, siempre conté con el apoyo de mi familia. Pasé más de cuatro temporadas con ese equipo, mi primero, y fue mi mejor etapa. Fue mi etapa de mayor aprendizaje en la que crecí y comprendí que en el deporte también puedes tener altas y bajas, buenos y malos partidos. Ahora me encuentro en un equipo nuevo haciendo lo que me gusta y algún día sueño con participar en muchos torneos internacionales y mundiales. Quiero ser una persona que inspire motivación y ayudar a que el amor y pasión por el béisbol siga creciendo en todas partes”.