“Jugar softbol a través de estos 11 años que llevo practicándolo ha cambiado por completo mi entorno. Me encaminó a un ritmo de disciplina y constancia, a dejar a un lado los eventos sociales, e incluso familiares, por dedicar 2 horas diarias entre semana a los entrenamientos para así poner en práctica lo aprendido y llevar a cabo los torneos o juegos esperados los fines de semana. Se vuelve un ritmo de vida el cual hasta el día de hoy no he dejado de llevar. Amo lo que hago y forjo mi carácter para bien. Este deporte es hermoso, ya que conlleva muchas responsabilidades. Jugar en equipo no es fácil, ¡es conjugarse dentro de un campo con 9 personas que tienen un objetivo en común! Jugadoras y coach se volvieron mi familia. Jugar es eso para mí: una reunión familiar en donde a veces una se ríe, se llora, se emociona, se enoja, e, incluso, se pelea, ¡¡pero siempre se ama!! Pocos logran comprender la pasión por este deporte, muchos critican: “te la llevas en los campos”, “no sabes de otra”. ¡Es comprensible! ¡Quizá no tuvieron la oportunidad que yo tuve de descubrir el verdadero sentido del béisbol!.”

-Denisse Valenzuela-